Con el aumento de la contaminación plástica y la eliminación de espuma, necesitamos tener algo de sentido común sobre el reciclaje de espuma de poliestireno. Le contamos todo lo que necesita saber sobre los aspectos fundamentales del reciclaje de espuma.
¿El poliestireno daña el medio ambiente?

La eliminación de productos de espuma, como platos, cartones de huevos, tazas, prospectos de embalaje, maní para embalaje, neveras portátiles, etc., es perjudicial para el medio ambiente. Los impactos ambientales del descarte de espuma de EPE (polietileno expandido) y EPS (poliestireno expandido) incluyen los siguientes:
Difícil de degradar: las espumas EPE y EPS son materiales plásticos que pueden tardar cientos de años en degradarse. Esto hace que permanezcan en el ambiente durante mucho tiempo, provocando acumulación.
Contaminación por microplásticos: con el tiempo, estos materiales espumosos se descomponen en pequeñas partículas que se convierten en microplásticos, que ingresan al suelo y a los cuerpos de agua y afectan los ecosistemas.
Desperdicio de recursos: La producción de EPE y EPS consume recursos no renovables como el petróleo, que no se pueden reciclar cuando se desechan, lo que resulta en un desperdicio de recursos.
Emisiones de gases de efecto invernadero: el EPE y el EPS liberan gases de efecto invernadero durante la producción, el transporte y la incineración, lo que contribuye al calentamiento global.
¿Cuál es el proceso de reciclaje del poliestireno?
Reciclaje mecánico
- Trituración: Trituración del material de espuma desechado en pequeños trozos para su procesamiento posterior. Este paso se puede realizar de manera eficiente utilizando trituradoras de poliestireno especializadas.
- Pelletización: Las partículas de espuma trituradas se procesan a través de una máquina de pelletización para convertirse en pellets reciclados que se pueden reutilizar fácilmente en la producción.
- Densificación por fusión en caliente: A través de un densificador de fusión en caliente, la espuma triturada se calienta hasta un estado fundido, eliminando el aire de ella y así reduciendo su volumen (típicamente hasta una relación de compresión de 90:1) para un fácil almacenamiento y transporte.
- Compresión en frío: El material de espuma suelto se coloca en un compactador de poliestireno, que comprime la espuma en bloques mediante un sistema hidráulico, reduciendo su volumen (generalmente hasta una relación de compresión de 60:1) para su posterior manejo o transporte.
Reciclaje químico
Disolución y remoldeado: se utilizan químicos específicos para disolver la espuma, convirtiéndola a un estado líquido, que luego se somete a un proceso de remoldeado para generar un nuevo producto plástico. Este método puede manejar materiales de espuma que son difíciles de recuperar mecánicamente.